El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó hoy su grave alarma por el ataque de Estados Unidos contra tres instalaciones nucleares en Irán, y advirtió que “no hay solución militar” que pueda reemplazar a la diplomacia.
“Esta peligrosa escalada en una región ya al filo constituye una amenaza directa para la paz mundial y la seguridad internacional”, afirmó Guterres en un comunicado emitido mientras el presidente estadounidense Donald Trump defendía el ataque.
El líder de la ONU hizo un llamado urgente a todos los países miembros para trabajar por la desescalada del conflicto y respetar sus obligaciones conforme a la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. También advirtió sobre el riesgo creciente de que la situación se descontrole, con consecuencias catastróficas para la región, los civiles y el mundo.
Mientras tanto, fuentes del Consejo de Seguridad de la ONU indicaron que se están realizando gestiones para convocar una reunión urgente, aunque la capacidad de llegar a un consenso es limitada debido al veto que posee Estados Unidos.
División en Estados Unidos y rechazo en el Congreso
La ofensiva de Estados Unidos provocó reacciones divididas dentro del país. Legisladores republicanos y demócratas criticaron la acción, señalando que la Constitución establece que sólo el Congreso puede autorizar actos de guerra.
El congresista republicano Thomas Massie calificó el ataque como “inconstitucional”, mientras el demócrata Jim Himes señaló que el Congreso debería ser consultado antes de cualquier acción bélica.
No obstante, algunos políticos, como el senador republicano John Cornyn, respaldaron la decisión, considerándola correcta.
Reacciones internacionales y llamados a la paz
En América Latina, México hizo un llamado urgente al diálogo diplomático para evitar la escalada de tensiones en Medio Oriente. La Secretaría de Relaciones Exteriores afirmó que sus embajadas están en contacto constante con mexicanos en la región para brindar apoyo consular.
Los gobiernos de Cuba y Venezuela condenaron firmemente el bombardeo. Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, advirtió que la agresión representa una escalada peligrosa que viola la Carta de la ONU y puede provocar consecuencias irreversibles.
El canciller venezolano Yván Gil calificó el ataque como una “escalada irresponsable” que amenaza la estabilidad global.
Por su parte, el presidente colombiano Gustavo Petro afirmó que el ataque “incendia” Medio Oriente, mientras el presidente chileno Gabriel Boric condenó la acción y exigió el respeto irrestricto al derecho internacional humanitario.




