La Casa Blanca informó que, hasta el momento, no se reportan bajas estadounidenses tras el lanzamiento de misiles iraníes contra la base aérea Al Udeid, ubicada en Catar. Este ataque, confirmado por las Fuerzas Armadas de Irán, fue una represalia por los recientes bombardeos de Estados Unidos sobre tres instalaciones nucleares clave en territorio persa.
El impacto del ataque, que incluyó varios proyectiles como misiles balísticos de medio alcance y de crucero de corto alcance, se produjo horas después de que la embajada estadounidense en Catar recomendara a sus ciudadanos resguardarse en sus hogares «hasta nuevo aviso».
Además, la televisión estatal iraní comunicó que también se registraron agresiones contra bases estadounidenses en Irak, donde Estados Unidos mantiene importantes puestos militares como las bases aéreas de Erbil y Al Asad.
Irán había advertido represalias tras la operación ‘Midnight Hammer’, que golpeó sus plantas de enriquecimiento y producción nuclear en Isfahán, Natanz y Fordó. Por su parte, el Parlamento iraní solicitó el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, aunque esta medida depende de la aprobación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país.
La situación mantiene en alerta a las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente mientras Washington sigue monitoreando la evolución de los acontecimientos.




