El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, viajará esta semana a Antigua y Barbuda para participar en la 55ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde presentará las propuestas clave de su país para la X Cumbre de las Américas, que se realizará en diciembre en Punta Cana, República Dominicana.
Durante una conferencia con periodistas del hemisferio occidental, una alta funcionaria del Departamento de Estado confirmó que esta asamblea será la primera oportunidad formal para que EE. UU. comparta su visión sobre el rumbo de la próxima Cumbre, bajo el lema: “Construyendo un hemisferio seguro, sostenible y de prosperidad compartida”. Aunque no se ofrecieron detalles específicos, se espera que la delegación estadounidense impulse temas como la defensa de la democracia, el Estado de Derecho, la transparencia institucional y el fortalecimiento de la seguridad regional. También se anticipa que buscará frenar la creciente influencia del Partido Comunista chino en América Latina y el Caribe.
La Cancillería dominicana informó que, en paralelo a la asamblea de la OEA, se llevará a cabo la segunda reunión del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres (GRIC), donde los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros intercambiarán propuestas sobre los temas que marcarán la agenda de la décima edición de la Cumbre. República Dominicana, que asumió la presidencia del Proceso de Cumbres en noviembre de 2023, será sede del evento por primera vez en su historia. El presidente Luis Abinader ha garantizado el éxito de la organización y ha destacado la importancia del diálogo hemisférico en este contexto.
Además de su agenda para la Cumbre, Estados Unidos promoverá una resolución para conmemorar los 250 años de la Declaración de Independencia de su país, reafirmará su apoyo a la candidatura de la activista cubana Rosa María Payá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y sostendrá reuniones con sus aliados regionales para buscar soluciones duraderas a la crisis que atraviesa Haití, marcada por la violencia de pandillas y el desplazamiento masivo de población.
Respecto a Irán, tras los recientes ataques autorizados por Washington contra instalaciones nucleares del régimen, la funcionaria del Departamento de Estado evitó confirmar si se impulsará una resolución sobre el tema durante la asamblea, pero dejó claro que cada país debe decidir si está dispuesto a respaldar a “un régimen patrocinador del terrorismo”.
Con esta participación en la OEA, Estados Unidos busca perfilar su liderazgo diplomático en el continente y preparar el terreno para la Cumbre de las Américas en suelo dominicano, un evento clave para el futuro político y económico de la región.




