En el conocimiento de medida de coerción realizado el 18 de junio, Maribel Espaillat, gerente del centro nocturno Jet Set e imputada en el caso del desplome fatal, declaró que la discoteca iba a permanecer cerrada el 8 de abril, día en que ocurrió la tragedia.
Sin embargo, explicó que el merenguero Rubby Pérez cambió la fecha de la fiesta, lo que motivó la apertura del local.
Según consta en la resolución penal 0670-2025-SMDC-01177 del Poder Judicial, Espaillat, de 65 años, manifestó que nunca pensó que sucedería algo tan devastador, que provocó la muerte de 236 personas. Añadió que de haberlo sabido, no habría estado presente ese día.
“Yo estaba ahí porque era mi responsabilidad supervisar que todo estuviera en orden. Si hubiéramos sabido que había un problema, no habríamos estado presentes. De hecho, ese día no iba a haber fiesta, pero Rubby Pérez nos cambió la fecha, ese día iba a estar cerrado”, declaró ante la magistrada Fátima Veloz.
La gerente también relató que el viernes 4 de abril, antes de la tragedia, celebró su cumpleaños número 65, con un mariachi que le llevó su esposo. Al día siguiente, el local abrió sus puertas y no presentaba daños visibles ni caída de escombros ese día. Explicó que la semana anterior había caído un pedazo de plafón y que se tomaron medidas para retirarlo.
Maribel Espaillat aseguró que no planea evadir la justicia y que su prioridad es cuidar a su esposo, quien quedó postrado en cama tras el desplome. “Desde aquel 8 de abril, nuestras vidas cambiaron para siempre. No duermo ni como bien. Mi esposo me salvó la vida y ahora está incapacitado, y yo soy quien lo cuida. Tenemos cinco hijos sufriendo. Jamás quisimos que algo así ocurriera, era un legado que empezó mi madre”, expresó.
Como medida de coerción, la jueza impuso a Maribel y a su hermano Antonio Espaillat, propietarios y administradores del centro, el pago de una fianza de 50 millones de pesos cada uno a través de una aseguradora. Además, se les prohibió salir del país sin autorización judicial y se ordenó su presentación periódica cada 30 de mes, comenzando el 30 de junio, hasta que el Ministerio Público concluya el proceso.
La tragedia en Jet Set dejó 236 fallecidos, incluido el merenguero Rubby Pérez, quien animaba la fiesta, y más de 180 heridos por los escombros. Hasta ahora, la familia Espaillat ha logrado acuerdos con los familiares de al menos 40 víctimas, entre muertos y lesionados.




