El Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió este jueves 26 de junio un fallo que permite a los estados retirar fondos del programa público Medicaid a Planned Parenthood, la mayor red de servicios de salud reproductiva y aborto en el país.
Esta decisión, impulsada por la mayoría conservadora de la corte, representa un nuevo revés para los derechos reproductivos en territorio estadounidense.
La sentencia fue aprobada con seis votos a favor y tres en contra —todas las disidentes son mujeres—, y habilita a los gobiernos estatales para cortar el financiamiento a una organización que opera cerca de 600 centros médicos en todo el país, muchos destinados a atender a poblaciones vulnerables.
El bloque progresista del Tribunal advirtió sobre las graves consecuencias del fallo, destacando que limitará el acceso de millones de personas, especialmente mujeres de bajos recursos, a servicios esenciales de salud.
“La decisión de hoy es una grave injusticia que golpea los cimientos de la libertad estadounidense”, expresó una de las magistradas disidentes en una opinión separada.
En el ámbito político, la medida fue celebrada por figuras del Partido Republicano. El fiscal general de Carolina del Sur, Alan Wilson, declaró: “Se trata de quién gobierna Carolina del Sur: nuestros líderes electos o activistas de otros estados y jueces no electos. Nos alegra que el tribunal haya acertado”.
Este fallo marca un importante avance para las iniciativas conservadoras, impulsadas en parte por el expresidente Donald Trump, que buscan restringir el financiamiento público a instituciones que ofrecen servicios relacionados con el aborto.




