El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, instó ante el Consejo de Seguridad de la ONU a tomar medidas urgentes, coherentes y valientes ante la grave crisis multidimensional que atraviesa Haití.
Durante su intervención, Álvarez resaltó la necesidad de implementar un modelo híbrido que permita fortalecer de manera operativa y logística la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), establecida por la Resolución 2699.
En sus palabras, esta misión “continúa insuficientemente financiada, enfrenta obstáculos logísticos y aún no cuenta con el alcance requerido por la situación actual”.
El canciller enfatizó que “la realidad en Haití no admite dudas ni vacilaciones”, citando cifras del informe del secretario general de la ONU que indican que más del 80 % de Puerto Príncipe está bajo control de bandas armadas, con 1.6 millones de desplazados internos, más de 1,600 escuelas clausuradas, hospitales con servicios limitados, un sistema judicial paralizado y una infancia expuesta a elevados niveles de violencia y explotación.
Álvarez reafirmó que el respaldo de la ONU debe sustentarse en tres pilares esenciales: la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), el régimen de sanciones y embargo de armas establecido en la Resolución 2653, y la misión multinacional de apoyo a la seguridad (MSS).
Para dotar a la MSS de mayor efectividad, el diplomático explicó que es necesaria la aprobación de un modelo híbrido que asegure una estructura logística estable, operaciones eficientes y un plan de acción viable.
“Hacemos un llamado a los miembros de este consejo para que adopten con premura este modelo híbrido, pues es la vía más eficaz en las circunstancias presentes”, subrayó.
Además, Álvarez informó que el Gobierno dominicano contribuye a la MSS financiando atenciones y evacuaciones médicas, promoviendo una ofensiva diplomática y tomando acciones nacionales contra el tráfico de armas y la trata de personas.
También reiteró que las pandillas Vivansam y Grand Grief han sido declaradas organizaciones terroristas por República Dominicana, y solicitó al Consejo de Seguridad incluir a sus cabecillas y colaboradores en el régimen de sanciones de la ONU.
Para concluir, el canciller afirmó que renovar el mandato de la BINUH y robustecer la MSS “no solo es una necesidad operativa, sino un acto que reafirma la credibilidad de esta organización y una justicia para el pueblo haitiano”.




