La NBA ha sido sacudida por una bomba de mercado: Kevin Durant, uno de los jugadores más emblemáticos de las últimas décadas, es oficialmente nuevo jugador de los Houston Rockets. El movimiento, que marca un antes y un después en la historia de la liga, se dio como parte de un intercambio sin precedentes que involucró a siete equipos.
Durant, dos veces campeón de la NBA y considerado uno de los mejores anotadores de todos los tiempos, abandona a los Phoenix Suns para unirse a un joven y prometedor equipo de Houston que busca consolidarse como contendiente en el Oeste. Su llegada no solo eleva de inmediato las aspiraciones del equipo texano, sino que también reconfigura el equilibrio de poder en la conferencia.
Junto a Durant, los Rockets también adquirieron al pívot Clint Capela, reforzando aún más su plantel con experiencia y presencia en la pintura. Esta combinación de talento veterano y juventud convierte a Houston en uno de los equipos más atractivos y peligrosos de cara a la temporada 2025-2026.
Con este traspaso, Kevin Durant inicia un nuevo capítulo en su legendaria carrera, y los Rockets dan un golpe sobre la mesa en su ambición por volver a lo más alto de la NBA.




