El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, arremetió este domingo contra el aumento del gasto militar de la OTAN durante la apertura de la cumbre de líderes de los BRICS, que se celebra en Río de Janeiro. En su discurso, Lula denunció que “es siempre más fácil invertir en la guerra que en la paz”, y lamentó la creciente carrera armamentística en un contexto global marcado por numerosos conflictos.
El mandatario brasileño advirtió sobre un «colapso sin parangón del multilateralismo» y cuestionó que los países destinen hasta un 5 % del PIB a defensa, mientras incumplen compromisos mínimos de ayuda al desarrollo. Además, criticó duramente la estructura actual del Consejo de Seguridad de la ONU, al que calificó de “arcaico y excluyente”, y exigió su reforma para incluir a países de Asia, África y América Latina como miembros permanentes.
Lula defendió que la reforma del Consejo “es más que un asunto de justicia”, al considerar que es esencial para garantizar la supervivencia y legitimidad del organismo.
Un foro con tensiones internas
La cumbre de este año, que reúne a líderes y representantes de 14 países miembros, asociados e invitados, comenzó marcada por las ausencias de figuras clave como Xi Jinping (China) y Vladímir Putin (Rusia), así como de otros nuevos socios como Egipto e Irán.
En paralelo, el encuentro tiene lugar bajo la sombra de presiones económicas por parte de EE. UU., cuyo presidente Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles del 100 % a países que desafíen la hegemonía del dólar.
Aunque los ministros del bloque han condenado previamente el proteccionismo y las tarifas unilaterales “inconsistentes con las reglas de la OMC”, no se espera una crítica directa a Washington en la declaración final de la cumbre.
División sobre conflictos internacionales
La postura del grupo frente a los conflictos bélicos sigue generando divisiones. Irán, recientemente bombardeado por Israel y Estados Unidos, ha exigido una condena explícita, mientras que otros miembros no han apoyado una declaración clara sobre el conflicto palestino.
La ampliación del bloque a países con posturas y contextos tan dispares ha hecho más difícil lograr consensos sólidos, especialmente en temas geopolíticos sensibles.




