El histórico exdirector de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, rompió el silencio sobre la caída de Christian Horner como jefe de Red Bull Racing. En entrevistas con The Telegraph y Sky Sports, Ecclestone, de 94 años, señaló que el exdirector del equipo austríaco cometió un grave error al acumular demasiado poder y negarse a delegar funciones, lo que, según él, aceleró su salida.
“Pensó que podía comportarse como un joven de 20 años siendo un hombre de 50”, afirmó Ecclestone, aludiendo al escándalo de mensajes privados con una empleada que desencadenó la crisis en Red Bull a inicios de 2024.
Aunque Horner fue absuelto formalmente en dos ocasiones, el desgaste interno y la presión mediática generaron tensiones irreparables dentro del equipo. Ecclestone criticó también la obstinación del británico, quien se negó a ceder parte de su poder, incluso cuando se le ofreció continuar como jefe delegando los asuntos comerciales.
Además, el exjefe de la F1 aseguró que el fallecido fundador de Red Bull, Dietrich Mateschitz, habría solucionado el conflicto antes de que escalara:
“Si él estuviera vivo, esto no habría llegado tan lejos”.
Ecclestone también comentó que el entorno en Red Bull comenzó a ver a Horner como una figura que actuaba en función de sus propios intereses, más que en favor del equipo:
“Algunos pensaban que el equipo ya no era Red Bull, sino el ‘Christian Horner Ring’”.
Pese a las críticas, reconoció el legado deportivo del exdirector, bajo cuyo mando el equipo ganó ocho campeonatos de constructores y 124 carreras. “¿Quién más ha hecho eso en la Fórmula 1? Pero querer controlarlo todo le pasó factura”, resumió.
Críticas a Lewis Hamilton
En paralelo, Ecclestone también opinó sobre Lewis Hamilton, quien atraviesa un año difícil con Ferrari. Consideró que el británico tuvo una “época fácil” con Mercedes:
“Ganaba cuando no había mucha competencia. Solo tenía que vencer a su compañero de equipo”.
Finalmente, fue escéptico sobre las posibilidades de Hamilton de lograr un octavo campeonato mundial:
“No lo veo ganando otro título”.
Las declaraciones de Ecclestone reavivan las tensiones en la cúpula de la F1 y ponen en tela de juicio tanto las decisiones internas de Red Bull como el futuro del piloto más exitoso de su generación.




