Las autoridades sanitarias de Arizona investigan un caso de peste bubónica en el que un residente falleció a causa de la enfermedad, lo que marca el primer caso mortal en humanos en Estados Unidos este año.
Los casos de peste en humanos se consideran poco frecuentes; los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan solo unos pocos al año.
Los estados del suroeste de EE.UU. concentran la mayoría de los casos, debido a que los roedores y sus pulgas son portadores de la bacteria, que puede transmitirse a los humanos.
No obstante, las autoridades sanitarias del condado de Coconino afirmaron que el riesgo de transmisión de persona a persona es muy bajo, y que el último caso de transmisión entre humanos reportado en EE.UU. se remonta a 1924.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiendo del país y otros factores, del 30 % al 60 % de los infectados de peste bubónica fallece.
Los síntomas pueden desarrollarse después de un período de incubación que dura entre un día y una semana, según la OMS. Esos síntomas son fiebre repentina y escalofríos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, náuseas y vómitos, así como inflamación de los ganglios linfáticos, llamados bubones, que dan nombre a la forma más común de esta enfermedad.
La peste bubónica o muerte negra causó unos 50 millones de muertes en Europa en el siglo XIV, con subsecuentes epidemias en China e India.




