El diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), Tobías Crespo, criticó duramente las nuevas disposiciones de tránsito implementadas por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), en particular la prohibición de giros a la izquierda en 125 intersecciones del Gran Santo Domingo.
A juicio del legislador, estas medidas son “improvisadas y desconectadas de la realidad dominicana”.
Crespo explicó que esta disposición es resultado de un estudio encargado por el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo (FITRAM) en 2022, realizado por una empresa brasileña.
Sin embargo, aseguró que su aplicación no fue debidamente consultada con los gobiernos municipales ni con los sectores directamente afectados.
“El INTRANT es un órgano regulador, no puede tomar decisiones sobre las vías sin una ordenanza municipal. Se han ignorado comerciantes, juntas de vecinos y comunidades que sufrirán las consecuencias de estos cambios”, sostuvo Crespo.
Advirtió que la eliminación general de giros a la izquierda puede provocar caos vial, ya que cada intersección tiene particularidades que deben evaluarse individualmente.
“La situación de cada intersección es muy sui géneris, y los resultados de los estudios también deben ser diferentes”, afirmó.
Asimismo, criticó el intento de aplicar modelos extranjeros sin adaptarlos al contexto local. “No podemos hacer copy-paste de otras naciones.
Aquí la cultura, el irrespeto a las leyes y hasta a la vida deben ser considerados al diseñar soluciones de tránsito”, expresó.
Crespo también cuestionó la presencia de agentes de la Digesett dirigiendo el tránsito en intersecciones con semáforos funcionales, calificando esa práctica de ineficiente:
“Este es el único país donde un agente humano controla una intersección cuando la tecnología puede hacerlo mejor”.
El legislador sostuvo que estas medidas no alivian el tránsito, sino que complican aún más la movilidad urbana: “Esto es más que un bulto.
El gobierno lo que está haciendo es círculo con esto”.
Como alternativa, instó al gobierno a concentrarse en completar las obras de transporte masivo prometidas, como el monorriel de Santiago, la línea 2C del Metro de Santo Domingo y las terminales de pasajeros y carga.
También propuso establecer terminales interprovinciales fuera del Distrito Nacional para reducir la congestión vehicular.
“Si el transporte público funciona, la mayoría de la población dejaría su vehículo en casa. Pero mientras no se fortalezca, será imposible resolver los problemas de movilidad en nuestras ciudades”, concluyó.




