La Casa Blanca defendió este jueves la postura del presidente Donald Trump respecto al caso del fallecido millonario Jeffrey Epstein, acusado de pederastia, asegurando que el mandatario ha sido “transparente” en el manejo del tema, pese a la creciente presión de sus seguidores para que se publique una supuesta lista de clientes vinculados al financiero.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó en rueda de prensa que la fiscal general Pam Bondi, junto al director y subdirector del FBI, Kash Patel y Dan Bongino, revisaron durante meses los archivos del caso y plasmaron sus hallazgos en un informe ya publicado. En él se concluye que Epstein no poseía una lista de clientes y que su muerte en prisión en 2019 fue un suicidio.
Estas conclusiones, que refuerzan lo difundido desde febrero, han provocado el descontento del núcleo duro de seguidores de Trump, especialmente del movimiento MAGA, que insiste en teorías conspirativas sobre una red de protección y encubrimiento que involucraría a figuras poderosas.
Leavitt defendió que el presidente “ha cumplido sus promesas al pueblo estadounidense”, y criticó que los medios y sus opositores “traten este caso como la mayor preocupación del país”. Añadió que Trump estaría dispuesto a apoyar una nueva divulgación pública si surge evidencia adicional.
“Trump y su equipo están en contacto permanente con su base, que tiene opiniones diversas y perspectivas distintas. Esa apertura al diálogo es parte de lo que hace de él un gran presidente”, concluyó la vocera.




