La Casa Blanca confirmó este jueves que continúan las negociaciones con la Unión Europea (UE) para evitar la imposición de nuevos aranceles, pero reiteró que no habrá una nueva extensión del plazo otorgado por el presidente Donald Trump, el cual expira el próximo 1 de agosto.
La portavoz Karoline Leavitt declaró en rueda de prensa que “la UE sigue muy interesada en negociar con nuestro país, por razones obvias, sobre cómo reducir sus barreras arancelarias y no arancelarias”, aludiendo a los obstáculos que —según Washington— afectan negativamente a trabajadores y empresas estadounidenses.
Trump ya había aplazado una vez el inicio de las tarifas del 30 % sobre bienes europeos, originalmente previsto para el 9 de julio. Sin embargo, Leavitt dejó claro que “ya ha dicho que no lo hará” nuevamente, descartando cualquier posibilidad de una segunda prórroga.
Las declaraciones se producen el mismo día en que el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, visita Washington para reunirse con el representante comercial estadounidense, Howard Lutnick. Ambos funcionarios intentan alcanzar un acuerdo que evite la entrada en vigor de las tarifas a productos importados desde Europa.
Respecto a Canadá, otro aliado comercial bajo presión arancelaria, la portavoz también confirmó que las conversaciones continúan, pero advirtió que las negociaciones no han sido sencillas. “El propio presidente ha dicho que, lamentablemente, ha sido bastante difícil tratar con nuestros vecinos del norte en materia comercial”, indicó.
Desde su retorno a la presidencia, Donald Trump ha impulsado una agresiva agenda arancelaria contra diversos socios estratégicos, argumentando que busca corregir desequilibrios comerciales y fomentar la inversión en territorio estadounidense. Con los plazos acercándose, tanto la UE como Canadá enfrentan una creciente incertidumbre sobre sus relaciones económicas con Washington.




