El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este jueves al gobierno brasileño de Luiz Inácio Lula da Silva a “cambiar de rumbo” y detener lo que califica como una persecución política contra el exmandatario Jair Bolsonaro, acusado de intentar un golpe de Estado.
En una carta dirigida a Bolsonaro, apenas días después de haber enviado otra a Lula con amenazas arancelarias, Trump reiteró su respaldo al expresidente ultraderechista, profundizando la tensión diplomática entre ambos gobiernos.
“No parece haber intención de desescalar la crisis”, indican fuentes cercanas al Departamento de Estado, mientras Brasil ha reiterado su voluntad de continuar las negociaciones comerciales con EE.UU., según una misiva reciente enviada a Washington.
Por ahora, el conflicto se mantiene a través de un cruce epistolar.
“He visto el terrible trato que recibe a manos de un sistema injusto que se ha vuelto en su contra. ¡Este juicio debe terminar de inmediato!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
En el mismo mensaje, el mandatario republicano expresó su desaprobación por el manejo político del caso y defendió sus políticas arancelarias como una forma de presión. “Espero sinceramente que el gobierno de Brasil deje de atacar a sus opositores políticos y ponga fin a su ridículo régimen de censura”, afirmó.
Trump también manifestó preocupación por los que considera ataques a la libertad de expresión, tanto en Brasil como en Estados Unidos, en aparente referencia al reciente bloqueo judicial de la plataforma Rumble en territorio brasileño. El sitio de videos, popular entre sectores conservadores, se negó a cerrar la cuenta de un usuario brasileño residente en EE.UU., acusado de difundir desinformación.
El líder republicano aseguró que seguirá “de cerca” la situación judicial de Bolsonaro y volvió a elogiar su gestión como presidente.
“Fue un líder muy respetado y fuerte que sirvió bien a su país”, escribió Trump, afirmando además que “no le sorprende” que Bolsonaro encabece las encuestas, pese a que los sondeos actuales, como el del instituto Quaest, otorgan a Lula la ventaja en la intención de voto de cara a las elecciones de 2026.




