El Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos (USOPC) anunció una nueva política que prohíbe la participación de mujeres transgénero en categorías femeninas dentro de todo su sistema deportivo, alineándose con una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump.
La medida, publicada el 21 de julio en el sitio oficial del comité, representa un cambio estructural que obliga a las 54 federaciones nacionales a cumplir con una directriz federal uniforme, eliminando la posibilidad de decisiones caso por caso.
La disposición, titulada “Política de Seguridad para Atletas”, no menciona explícitamente la palabra “transgénero”, pero establece que las competencias femeninas deben garantizar un entorno “justo y seguro” conforme a la orden ejecutiva 14201, conocida como “No Men in Women’s Sports Executive Order”, firmada el 5 de febrero. Esta normativa traslada la responsabilidad a nivel nacional, dejando atrás el criterio anterior que evaluaba la inclusión de atletas trans basándose en evidencia científica y especificidades deportivas.
A partir del 1 de agosto, federaciones como USA Fencing deberán implementar reglas que relegan a las mujeres trans a competir únicamente en categorías masculinas.
La nueva política también afecta la participación de atletas no binarios, intersexuales y hombres trans, limitando sus opciones competitivas.
Hasta la fecha, ningún atleta olímpico ha sido oficialmente excluido bajo esta norma, ni se ha confirmado si tendrá repercusiones para los Juegos de Los Ángeles 2028.
El USOPC aclaró en un comunicado que, como organización reconocida por el gobierno federal, tiene la obligación de cumplir con las expectativas oficiales y continuará colaborando con organismos internacionales como el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Paralímpico Internacional (CPI).
El debate sobre la participación de atletas trans e intersexuales en el deporte sigue dividiendo opiniones a nivel global.
Mientras algunas federaciones internacionales permiten criterios flexibles, otras, como las de atletismo y ciclismo, han impuesto restricciones más estrictas. Con esta nueva política, Estados Unidos adopta una postura clara que tendrá un impacto inmediato y polémico en el panorama deportivo nacional e internacional.




