Richard Martínez, abogado del imputado Jean Andrés Pumarol Fernández, negó que existan contradicciones en los presupuestos médicos presentados ante el tribunal, y cuestionó que su defendido haya sido enviado al Centro de Corrección y Rehabilitación CCR-14 de Higüey (Anamuya), a pesar de que este cuenta con un pabellón psiquiátrico.
Pumarol Fernández está acusado de causar la muerte de Ivonne Handal Abugabil y de herir a otras cinco personas durante un ataque en un residencial del sector Naco, en el Distrito Nacional.
Aunque valoró que el tribunal tomara en cuenta el estado clínico de su cliente al ordenar su ingreso a una cárcel con unidad psiquiátrica, Martínez insistió en que ese centro no es el más adecuado. “Nosotros entendemos que no es el lugar ideal, evidentemente. Se va a esperar en su momento, sin embargo, el mensaje es que se acoge en parte la teoría [de la defensa] porque se le envía a una cárcel con pabellón de psiquiatría”, señaló.
El abogado detalló que fue la propia Fiscalía quien solicitó que el imputado fuera enviado a ese recinto. “El juez acogió el pedimento del Ministerio Público porque en Anamuya hay un pabellón psiquiátrico. Por eso se le impuso la prisión preventiva en ese lugar”, explicó tras concluir la audiencia de medida de coerción en la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional.
Martínez sostuvo que esa decisión implica un reconocimiento tácito de la condición mental de su representado. “De alguna manera se reconoce que existe un diagnóstico médico sobre la salud mental del imputado”, afirmó.
Insistirán en ingreso a centro privado
La defensa reiteró que insistirá en que Pumarol sea trasladado a un centro médico privado. “Entendemos que en un centro privado es donde él podrá recuperarse. De hecho, su psiquiatra recomendó internarlo para recibir el tratamiento adecuado”, sostuvo Martínez.
Sobre los documentos médicos
En cuanto a las denuncias de inconsistencias en la documentación médica, el abogado fue enfático: “No hubo ninguna incongruencia. Se presentaron todos los informes que evidencian que, desde 2017, él ha sido tratado por una condición de salud mental. Es cierto que fueron copias, pero también se presentó un informe original de su última psiquiatra”.
Dicho informe, agregó, confirma el diagnóstico de esquizofrenia paranoide.
También aclaró que el peritaje forense no es necesario en esta etapa procesal. “Ese tipo de evaluación corresponde a una fase posterior. Por ahora, lo que se presenta son los informes privados de los médicos tratantes”, precisó.
Por último, Martínez subrayó que preservar la salud mental de Pumarol es fundamental para garantizar el desarrollo adecuado del proceso judicial.




