Ghislaine Maxwell, exnovia y cómplice de Jeffrey Epstein, solicitó este lunes a la Corte Suprema de Estados Unidos que revoque su condena de 20 años de prisión por tráfico sexual. Esta petición se produce días después de su reunión con el fiscal general adjunto de EE.UU., Todd Blanche, en medio de la controversia por el caso bajo la Administración Trump.
Tanto demócratas como republicanos han cuestionado la falta de transparencia del gobierno de Trump, especialmente por no revelar una supuesta lista de clientes vinculados a Epstein.
La defensa de Maxwell presentó un recurso ante la Corte Suprema para exigir el cumplimiento de un acuerdo alcanzado en 2007 en el Distrito Sur de Florida, en el que el Gobierno de Estados Unidos se comprometió a no presentar cargos criminales contra posibles cómplices de Epstein.
David Markus, abogado de Maxwell, afirmó en un comunicado: «Estamos apelando no solo a la Corte Suprema, sino también al presidente, para que reconozcan la profunda injusticia de usar a Ghislaine Maxwell como chivo expiatorio por los crímenes de Epstein, especialmente cuando el Gobierno prometió no enjuiciarla».
Aunque no está directamente vinculado, este recurso reaviva la polémica sobre cómo la Administración Trump manejó el caso Epstein, en particular tras las reuniones que Maxwell sostuvo con Blanche los días jueves y viernes pasados.
Desde Escocia, Trump reiteró que «nadie le ha pedido» indultar a Maxwell, condenada en 2022 a 20 años de cárcel por delitos federales relacionados con tráfico sexual de menores. El expresidente calificó de «inapropiado» discutir el indulto en este momento, aunque recordó que tiene la autoridad para concederlo.
La apelación de Maxwell busca que la Corte Suprema ordene a la corte del Distrito Sur de Nueva York, donde fue juzgada, respetar el acuerdo que Epstein firmó en Florida. El Departamento de Justicia sostiene que no puede obligar a otros distritos a aceptar dichos acuerdos.
El abogado Markus sostuvo que «el Gobierno de Estados Unidos no puede prometer inmunidad en Florida y luego enjuiciar en Nueva York».
«El presidente Trump construyó parte de su legado basado en el valor de los acuerdos, y seguramente estaría de acuerdo en que cuando Estados Unidos da su palabra, debe respetarla», agregó.
La controversia se reavivó el 7 de julio, cuando un memorando del DOJ y el FBI concluyó que Epstein no mantenía una «lista de clientes» famosos y que su muerte fue un suicidio, contradiciendo teorías conspirativas populares entre seguidores de Trump.
Los seguidores más fieles de Trump, integrantes del movimiento ‘Make America Great Again’, expresan insatisfacción con estos hallazgos, pero Trump les ha pedido dejar atrás el tema de Epstein, quien se suicidó en 2019 en una prisión de Nueva York.




