El presidente de la República, Luis Abinader, adelantó este lunes que el proyecto de reforma al Código de Trabajo será reintroducido en el Congreso Nacional a partir del 16 de agosto y que su aprobación podría concretarse en septiembre, al destacar que existe un consenso de entre el 90 % y el 95 % entre las partes involucradas.
Durante su rueda de prensa semanal en el Palacio Nacional, el mandatario explicó que trabajadores y gobierno han coincidido en mantener intacta la figura de la cesantía, mientras que el sector empresarial ha solicitado revisar cuidadosamente algunos artículos.
“El proyecto laboral estaba consensuado un 90 o un 95 %, y los trabajadores y el Gobierno estaban de acuerdo en que no se tocaría la cesantía”, aseguró Abinader.
Al referirse al Código Penal, el presidente se mostró más reservado, indicando que “vamos a esperar lo que venga” del Congreso, sin precisar su posición sobre la versión aprobada por el Senado, que excluye la despenalización del aborto en las tres causales mínimas.
En cambio, se refirió a la postura crítica de su familia frente a dicha legislación. “Mis hijas tienen su propio criterio y me siento orgulloso de eso. Siempre las he incentivado a que piensen por ellas mismas”, expresó Abinader.
Su esposa, Raquel Arbaje, y sus tres hijas —Graciela, Esther y Adriana— figuran entre las más de mil firmantes de una carta abierta dirigida al mandatario, en la que rechazan la aprobación del Código Penal en su versión actual por considerarlo un “grave retroceso” en derechos humanos.
El documento, suscrito por activistas, juristas, académicos y organizaciones sociales, advierte sobre puntos críticos como la definición limitada del feminicidio, barreras para probar violencia intrafamiliar, la prescripción de delitos sexuales —incluso en casos de incesto o abuso infantil— y la ausencia total de las tres causales del aborto: peligro para la vida de la madre, inviabilidad fetal y violación o incesto.
Actualmente, la Cámara de Diputados analiza el proyecto tras no aceptar en su totalidad los artículos aprobados previamente por el Senado. Si el texto es modificado, deberá volver a la Cámara Alta para su revisión.




