Ryne Sandberg, una de las figuras más emblemáticas en la historia de los Cachorros de Chicago y miembro del Salón de la Fama del béisbol, falleció este lunes a los 65 años tras una dura batalla contra el cáncer.
Conocido como “Ryno”, Sandberg revolucionó la posición de segunda base gracias a su excepcional combinación de poder ofensivo, velocidad y brillantez defensiva.
A lo largo de 16 temporadas en las Grandes Ligas —la mayoría con los Cachorros—, se ganó el cariño de la afición y dejó una huella imborrable en el béisbol profesional.
Elegido 10 veces al Juego de Estrellas, Sandberg ganó nueve Guantes de Oro, siete Bates de Plata y fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1984.
Ese mismo año protagonizó la histórica actuación conocida como “El Juego de Ryne Sandberg”, donde bateó cinco hits, impulsó siete carreras y conectó dos jonrones para empatar un duelo frente a los Cardenales, todo ante el futuro miembro del Salón de la Fama Bruce Sutter.
Ese juego lo catapultó a la fama nacional y marcó el inicio de una carrera que lo llevó al Salón de la Fama en 2005. A su retiro, era el segunda base con más jonrones en la historia de las Grandes Ligas (277).
A nivel histórico con los Cachorros, figura entre los cinco primeros en múltiples categorías ofensivas, incluyendo jonrones, dobles, hits y bases robadas.
Nacido en Spokane, Washington, el 18 de septiembre de 1959, Sandberg fue un atleta sobresaliente desde joven.
Aunque tenía una oferta para jugar fútbol americano universitario, decidió firmar con los Filis de Filadelfia, quienes lo eligieron en el Draft de 1978.
Fue traspasado a los Cachorros en 1982 en un cambio que también involucró a Larry Bowa y se convirtió en una de las grandes figuras de la franquicia.
En 2024, los Cachorros develaron una estatua en su honor frente al Wrigley Field, conmemorando el 40 aniversario de aquel inolvidable partido de 1984.
“Mi vida cambió mucho en 1984”, recordó Sandberg en esa ocasión.
Su legado vive no solo en los números, sino en la memoria de millones de fanáticos que lo vieron brillar con humildad, talento y entrega.




