El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) enviará dos equipos de oficiales a Las Vegas, Nevada, para investigar las armas encontradas en el vehículo del autor del tiroteo que mató a cuatro personas este lunes en la ciudad, informó el alcalde Eric Adams.
El atacante, identificado como Shane Devon Tamura, de 27 años, trabajaba en el hotel y casino Caesars Palace en Las Vegas. Según las autoridades, viajó en un BMW negro hasta Manhattan, donde perpetró el ataque con un rifle semiautomático PA-15 modificado, adquirido en una tienda llamada Palmetto State Armory.
En el interior del vehículo, estacionado en doble fila cerca del lugar del ataque, los investigadores encontraron una pistola Colt Python cargada, un revólver calibre .357, dos teléfonos móviles y gran cantidad de municiones, según la cadena NBC.
Objetivo: las oficinas de la NFL
Tamura ingresó armado a un edificio de oficinas ubicado en el 345 de Park Avenue, en el sector de Midtown, donde se encuentran las oficinas de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL). Allí abrió fuego y mató a cuatro personas antes de suicidarse disparándose en el pecho.
El alcalde Adams informó que se halló una nota en el lugar, en la que Tamura hacía referencia a la encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad cerebral degenerativa vinculada a traumatismos en la cabeza. Tamura culpaba a la NFL por su supuesta condición, aunque solo jugó fútbol americano en la escuela secundaria.
Una investigación en curso
“Por ahora no hay indicios de que estuviera planeando otros ataques, pero la investigación sigue abierta”, afirmó Adams en una entrevista con CNN.
El alcalde explicó que parte de las indagaciones que se realizarán en Las Vegas incluirán verificar si el agresor tenía permiso para portar armas ocultas y dónde obtuvo legalmente cada una.
“Estamos investigando si tenía autorización para portar armas ocultas. Por eso enviaremos un equipo a Nevada para una revisión exhaustiva”, explicó.
Un encuentro que salvó una vida
Según Adams, las cámaras de seguridad muestran un momento inquietante: Tamura se cruzó en un ascensor con una mujer, a quien dejó pasar sin hacerle daño, pese a haber disparado minutos antes contra otros presentes, incluyendo un guardia de seguridad.
“Fue bastante espeluznante. La dejó pasar sin agresión alguna, pero luego disparó a un guardia que estaba detrás del escritorio”, detalló el alcalde.
Este nuevo episodio de violencia armada reabre el debate sobre el acceso a armas de asalto y la salud mental en Estados Unidos, en particular en relación con exjugadores de fútbol americano y los efectos neurológicos de los impactos repetidos en la cabeza.
La policía continúa analizando evidencia física, grabaciones de cámaras de seguridad, y la trayectoria del tirador desde Nevada hasta Nueva York, en lo que promete ser una investigación compleja y de alto perfil nacional.




