En el cierre del juicio de fondo por corrupción administrativa, Alexis Medina Sánchez, principal acusado en el caso Antipulpo, denunció este miércoles que durante su reclusión en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres fue víctima de tratos humillantes por parte de las autoridades penitenciarias.
“Me pusieron a trapear pasillos y oficinas administrativas dos veces por semana. Una mañana me despertaron a las 7:00 a. m. para decirme que mi función era dejar todo eso limpio hasta el frente”, relató Medina Sánchez al asumir su defensa, añadiendo que incluso le servían “sopa con un puñado de cabello”.
Según dijo, las condiciones de su encierro le hicieron perder 70 libras de peso y formaron parte de un supuesto ensañamiento del Ministerio Público, que —afirmó— no solo buscaba enviarlo a prisión, sino también destruir su dignidad.
El hermano del expresidente Danilo Medina calificó el expediente acusatorio como “una novela” y rechazó haber incurrido en actos ilícitos. Alegó que ya era empresario antes de que su hermano llegara al poder en 2012, y criticó el contraste entre el trato recibido por él y el de actuales funcionarios investigados, quienes —según expresó— enfrentan sus procesos “viajando al extranjero”.
Sentencia se conocerá el 13 de agosto
El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional fijó para el 13 de agosto a las 11:00 a. m. la lectura de la sentencia del proceso que involucra a 21 acusados de integrar una red de corrupción que habría estafado al Estado con más de RD$5,000 millones.
Además de los hermanos Medina Sánchez, figuran como imputados exfuncionarios y contratistas señalados por formar parte de un entramado de contratos irregulares con más de 20 instituciones públicas, supuestamente sustentado en el tráfico de influencias.
El Ministerio Público ha solicitado penas de entre tres y quince años de prisión, así como la inhabilitación para ocupar cargos públicos por diez años, y el decomiso de bienes adquiridos de forma ilícita.
“Ya fuimos condenados”
En su alegato final, Alexis Medina afirmó que tanto él como su hermana Magalys han sido “condenados en lo moral, económico y judicial”, en referencia a los tres años que pasó bajo medidas coercitivas, incluyendo prisión preventiva y arresto domiciliario.
Desde diciembre de 2023, Medina se encuentra en libertad bajo fianza de RD$60 millones, con impedimento de salida del país.
Todos los imputados pidieron justicia y apelaron a la conciencia de las magistradas Claribel Nivar Arias, Yissel Soto y Clara Sobeida Castillo, solicitando discernimiento al momento de dictar su decisión.




