El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles sanciones contra el magistrado brasileño Alexandre de Moraes, quien encabeza el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, vinculado a la fallida asonada ocurrida en enero de 2023 contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro estadounidense, incluyó al juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil en su lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN, por sus siglas en inglés). Esta medida permite congelar activos que pueda tener en territorio estadounidense y prohíbe a ciudadanos o empresas de ese país establecer relaciones financieras o comerciales con él.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó a través de su cuenta en X (antes Twitter) que de Moraes habría empleado su posición para autorizar arrestos preventivos sin el debido proceso, restringir la libertad de expresión y promover juicios con motivaciones políticas.
“Alexandre de Moraes lidera una ofensiva autoritaria que socava los derechos humanos, criminaliza la disidencia y ha llevado a cabo procesos judiciales politizados, incluso contra el expresidente Jair Bolsonaro”, declaró Bessent. Aseguró que su oficina seguirá actuando contra quienes, según dijo, “atenten contra los intereses de Estados Unidos y limiten nuestras libertades fundamentales”.
En un comunicado oficial, Bessent acusó al togado de actuar de forma parcial y de impulsar lo que calificó como una “persecución ilegal” contra ciudadanos y empresas tanto brasileñas como estadounidenses. Esta acusación se da en el contexto de los conflictos legales que de Moraes ha sostenido con las plataformas X y Starlink, ambas propiedad de Elon Musk, empresario vinculado en el pasado a la administración de Donald Trump.
La sanción intensifica el ya complejo panorama político y judicial en Brasil y podría generar repercusiones diplomáticas entre Washington y Brasilia.




