El expresidente colombiano Álvaro Uribe, de 73 años, fue condenado este viernes a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, convirtiéndose en el primer expresidente de Colombia en recibir una sentencia condenatoria. Además, Uribe deberá pagar una multa de más de 3.400 millones de pesos colombianos (unos 822.000 dólares) y queda inhabilitado por más de ocho años para ejercer cargos públicos.
Esta condena lo suma a una extensa lista de exmandatarios latinoamericanos que han sido sentenciados en las últimas décadas por diversos crímenes relacionados con corrupción, lavado de activos, narcotráfico y abuso de poder.
Entre los casos más emblemáticos se encuentran:
-
Perú: Alberto Fujimori, condenado en 2009 a 25 años de prisión por homicidio calificado y secuestro; Alejandro Toledo, sentenciado en 2024 a más de 20 años por corrupción ligada a Odebrecht; y Ollanta Humala, condenado en 2025 a 15 años por lavado de activos.
-
Argentina: Cristina Fernández de Kirchner, con una condena firme a seis años de prisión domiciliaria y perpetua inhabilitación para cargos públicos por corrupción en obras viales.
-
Brasil: Fernando Collor de Mello cumple una condena de ocho años por corrupción, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva ha enfrentado múltiples procesos judiciales.
-
Honduras: Juan Orlando Hernández fue condenado en 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico y fraude electoral.
Otros expresidentes de países como Panamá, Ecuador, El Salvador, Bolivia y Guatemala también han recibido condenas significativas en los últimos años.
La condena a Álvaro Uribe representa un hito en la justicia colombiana y reafirma una tendencia en América Latina de mayor persecución judicial contra exlíderes acusados de corrupción y delitos graves durante sus mandatos.




