Last updated on enero 23rd, 2026 at 12:15 pm
San Salvador, 3 de agosto de 2025 — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este domingo la reciente aprobación de la reelección presidencial indefinida en su país y rechazó que represente “el fin de la democracia”, como han señalado diversas organizaciones internacionales.
Bukele responde a críticas internacionales
En un mensaje publicado en la red social X, el mandatario argumentó que “el 90% de los países desarrollados permiten la reelección indefinida” y cuestionó que solo se critique cuando un país “pequeño y pobre” como El Salvador adopta medidas similares.
“El problema no es el sistema, sino el hecho de que un país pobre se atreva a actuar como un país soberano”, afirmó Bukele, quien también ironizó que, si El Salvador tuviera las mismas reglas que monarquías parlamentarias como Reino Unido o España, las críticas continuarían.
Reforma constitucional polémica
Las declaraciones se producen tras la aprobación, en trámite exprés, de una reforma constitucional por parte de la Asamblea Legislativa —dominada por el oficialismo— que permite la reelección indefinida del presidente, amplía el mandato presidencial de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta electoral.
Bukele fue reelegido en 2024 con más del 85% de los votos, lo que le dio un control casi absoluto de los poderes del Estado.
Rechazo de organismos de derechos humanos
Diversas organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), han calificado la medida como un “golpe mortal” a la democracia salvadoreña y una “manipulación” de la Constitución para perpetuar el poder presidencial.
Popularidad y cuestionamientos
A pesar de las críticas, Bukele mantiene altos niveles de aprobación popular, impulsado por su política de “mano dura” contra las pandillas, iniciada en 2022, que ha reducido la violencia a niveles históricos.
Sin embargo, defensores de derechos humanos denuncian que esta política se basa en un régimen de excepción que permite arrestos masivos sin orden judicial y ha limitado libertades fundamentales. Las detenciones y la represión contra críticos han provocado el exilio de numerosos periodistas y activistas.




