Decenas de legisladores estatales demócratas de Texas abandonaron el estado este domingo en un intento por bloquear una polémica redistribución de distritos electorales impulsada por los republicanos, con miras a las elecciones legislativas de medio término de 2026. La maniobra, aunque legal, podría tener consecuencias legales y políticas.
El plan, respaldado por el expresidente Donald Trump, busca redibujar las fronteras de los distritos federales de Texas de forma que hasta cinco escaños actualmente en manos demócratas podrían pasar a control republicano. Se trata de una práctica conocida como “gerrymandering”, una manipulación partidaria de los mapas electorales.
La modificación de los distritos legislativos ocurre normalmente cada diez años en Estados Unidos y, en Texas —como en muchos otros estados—, está en manos del Congreso local, que en este caso está controlado por los republicanos.
Fuga estratégica
Aunque los demócratas son minoría en el parlamento estatal, el número de legisladores que salieron del estado fue suficiente para impedir el quórum necesario para aprobar la controvertida ley.
“Esta no es una decisión que tomemos a la ligera, pero lo hacemos con absoluta claridad moral”, afirmó Gene Wu, presidente del grupo demócrata en la Cámara de Representantes de Texas.
La mayoría de los legisladores viajaron a Illinois, un estado bajo control demócrata. Por su ausencia, se enfrentan a una multa mínima de 500 dólares por cada día fuera del hemiciclo.
Reacción del gobierno estatal
El gobernador republicano Greg Abbott incrementó la presión al advertir que si los legisladores no regresaban antes de las 3:00 p.m. del lunes, iniciaría acciones para expulsarlos de sus cargos, aunque legalmente no tiene autoridad para hacerlo.
“Estas ausencias fueron premeditadas con un propósito ilegítimo”, afirmó Abbott, acusando a los legisladores de “abandonar o renunciar” a sus cargos electos.
La amenaza fue descartada por los legisladores demócratas. La representante estatal Ann Johnson dijo a CNN: “Creo que demuestra lo desesperados que están los republicanos”.
En la sesión del lunes, el presidente republicano de la Cámara Baja de Texas, Dustin Burrows, reconoció la falta de quórum y acusó a la oposición de “abandonar sus responsabilidades”. Los legisladores presentes votaron una moción para emitir órdenes de arresto contra los ausentes, aunque estas solo serían válidas dentro del estado.
Antecedente nacional y disputa legal
La manipulación de los mapas electorales ha sido una constante disputa en la política estadounidense, intensificada con el uso de tecnologías de análisis poblacional que permiten a los partidos refinar sus ventajas distritales.
En un fallo clave, la Corte Suprema de Estados Unidos estableció que solo los tribunales estatales pueden decidir sobre la legalidad de las redistribuciones.
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes de Estados Unidos estarán en juego en las elecciones de 2026. Los republicanos, actualmente, la controlan por un margen estrecho.




