El papa León XIV se mostró este lunes «profundamente afectado» por el naufragio de una embarcación con 150 migrantes a bordo frente a las costas de Yemen, tragedia que dejó al menos 45 personas muertas, e invocó fortaleza y consuelo para los sobrevivientes y los equipos de rescate.
“Profundamente afectado por la devastadora pérdida de vidas humanas como consecuencia del naufragio frente a las costas de Yemen, Su Santidad el Papa León XIV encomienda a los numerosos migrantes que han fallecido a la misericordia de Dios todopoderoso”, expresa un telegrama enviado en su nombre por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano.
El siniestro ocurrió la noche del sábado, cuando una embarcación con migrantes, en su mayoría de origen africano, volcó en el mar. Hasta el domingo, las autoridades yemeníes habían recuperado al menos 45 cadáveres, mientras continuaban las labores de búsqueda.
“A los supervivientes, al personal de emergencia y a todos los afectados por esta tragedia, les invocó la fortaleza, el consuelo y la esperanza divinas”, concluye el mensaje del pontífice.
Una de las rutas más mortales del mundo
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido repetidamente que la ruta entre el Cuerno de África y Yemen es una de las más peligrosas del mundo. A pesar del conflicto armado y las precarias condiciones en Yemen, miles de personas siguen arriesgando sus vidas cada año con la esperanza de llegar a Arabia Saudí y otros países del Golfo Pérsico.
Solo en 2024, se han registrado al menos tres naufragios similares en esta zona, con un saldo de 92 personas fallecidas y más de 150 desaparecidas, según datos de la OIM.




