Las autoridades mexicanas informaron este lunes sobre el hallazgo de 32 cuerpos en una finca abandonada ubicada en la comunidad de La Calera, en el municipio de Irapuato, estado de Guanajuato, una de las regiones más golpeadas por la violencia criminal en México.
Según la Fiscalía de Guanajuato, el descubrimiento se realizó tras cuatro días de excavaciones, entre el 30 de julio y el 2 de agosto, en un predio intervenido con el uso de maquinaria pesada, palas y picos.
Hasta el momento, 15 de los cuerpos ya han sido identificados, y continúan los esfuerzos para reconocer a las demás víctimas.
Este hecho ocurre a menos de dos meses de otro ataque violento en el mismo municipio, donde un tiroteo durante una fiesta callejera dejó 12 muertos.
La entidad vive una intensa disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el grupo Santa Rosa de Lima, una guerra territorial que ha convertido a Guanajuato en el estado más violento de México, acumulando 1.505 homicidios entre enero y julio, según cifras oficiales.
Además, el estado registra más de 4.500 personas desaparecidas, siendo uno de los diez con mayor número de casos a nivel nacional.
El Ministerio Público informó que continuará con las investigaciones y trabajará con los familiares de desaparecidos para apoyar en la identificación de las víctimas.
Mientras tanto, en el vecino estado de Jalisco, también se han localizado recientemente más de 200 bolsas con restos humanos en fosas clandestinas del municipio de Zapopan.
Hasta ahora se han identificado 38 cuerpos. En marzo, se denunció que un terreno en Teuchitlán, presuntamente utilizado como centro de reclutamiento del CJNG, contenía restos óseos y centenares de prendas.
Las investigaciones siguen en curso y han derivado en la detención de 15 personas, incluido el alcalde de Teuchitlán, José Murguía Santiago.
México enfrenta una crisis nacional de desapariciones, que ya suma oficialmente 131.778 personas no localizadas.




