Chile continúa este miércoles con el doloroso proceso de despedir a los seis mineros que perdieron la vida hace una semana tras el colapso de una galería en la mina El Teniente, ubicada en la ciudad de Rancagua. El yacimiento, la mayor mina subterránea de cobre del mundo, permanece cerrado bajo investigación policial y con millonarias pérdidas diarias.
En San Francisco de Mostazal, en la misma provincia de Rancagua, familiares y amigos realizaron una ceremonia íntima para dar el último adiós a Gonzalo Núñez, uno de los trabajadores que se encontraban en la galería al momento del derrumbe. Por su parte, Carlos Arancibia fue sepultado en la región de Coquimbo, a unos 500 kilómetros al norte de Santiago.
Días antes, otros compañeros también fueron despedidos: Jean Miranda, con una masiva concurrencia el lunes, y Paulo Marín, el primero en ser hallado tras el siniestro, sepultado el domingo en la localidad de Illapuel.
Avanza la investigación
Este miércoles marcó un punto clave en la investigación, con la entrada a la zona del derrumbe de un equipo compuesto por expertos independientes y agentes de la Policía de Investigaciones (PDI), quienes buscan determinar si hubo negligencia. El procedimiento es liderado por el subprefecto Osvaldo Zamorano, de la Brigada de Homicidios, quien confirmó el inicio de las pruebas periciales en el lugar.
Además, el Ministerio Público ha citado al presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, y al gerente general de la División El Teniente, Andrés Music, por supuestas contradicciones en sus declaraciones sobre las causas del derrumbe.
Versiones encontradas
En un primer momento, Pacheco atribuyó el derrumbe a un movimiento sísmico de magnitud 4.3, posiblemente provocado por trabajos de perforación en un nivel profundo de la mina.
“Tenemos un nivel que llamamos Teniente 8, a 1,200 metros de profundidad, donde se produjo un movimiento sísmico. Este tipo de sismos suele generarse como reacción a la actividad de perforación”, declaró a Radio Cooperativa.
Sin embargo, esta versión fue desmentida por Andrés Music, quien afirmó que “no hubo explosivos que generaran el evento” y que el sismo podría deberse a causas tectónicas naturales.
Presión por reapertura
Mientras tanto, Codelco ha solicitado una auditoría internacional para esclarecer lo ocurrido, pero enfrenta presión por la reapertura de la mina, ya que el cierre temporal representa pérdidas estimadas entre 9 y 10 millones de euros diarios.




