El Gobierno de Estados Unidos canceló los visados de la esposa e hija del ministro brasileño de Salud, Alexandre Padilha, como parte de una serie de sanciones aplicadas contra funcionarios del país, informaron este viernes fuentes oficiales.
La medida no afecta directamente al ministro, ya que no posee un visado vigente, según reportó la Agencia Brasil.
El pasado miércoles, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció sanciones contra funcionarios de naciones que mantienen convenios con Cuba para contratar médicos, entre ellos Brasil, Granada y varios países africanos.
En el caso brasileño, Rubio criticó el programa público Mais Médicos, creado en 2013, que permitió la incorporación de miles de profesionales cubanos en comunidades rurales y en periferias de grandes ciudades. Washington sostiene que este esquema vulneró sanciones contra Cuba y fomentó la “explotación” de los galenos, ya que en sus inicios el Gobierno cubano retenía parte de sus salarios.
Actualmente, el programa emplea a 2,659 médicos cubanos, quienes reciben el salario completo sin mediación de La Habana, según datos oficiales brasileños.
Padilha, quien fue ministro de Salud cuando se lanzó Mais Médicos en 2013 bajo el gobierno de Dilma Rousseff, y que volvió al cargo en 2023 en la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó las sanciones y las calificó de un “ataque injustificable” a una iniciativa que “salva vidas” en zonas vulnerables. El Ministerio de Salud estima que el programa ha brindado atención a cerca de 66 millones de pacientes desde su creación.
No es la primera vez que Washington sanciona a autoridades brasileñas. En julio pasado, el gobierno de Donald Trump aplicó medidas contra el juez del Supremo, Alexandre de Moraes, en represalia por su papel en el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de liderar una intentona golpista contra Lula.
Asimismo, EE.UU. impuso aranceles del 50 % a gran parte de las exportaciones brasileñas, como medida de presión en apoyo a Bolsonaro, aliado de Trump y líder de la extrema derecha. Desde entonces, Washington ha lanzado reiteradas advertencias sobre posibles nuevas sanciones a magistrados y funcionarios vinculados al proceso judicial contra el exmandatario.




