El presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder ucraniano, Volodimir Zelensky, sostuvieron reuniones en la Casa Blanca el 18 de agosto de 2025, en un esfuerzo por acercar posiciones entre Moscú y Kiev y poner fin a la guerra iniciada por la invasión rusa en 2022.
A pesar de la intensa diplomacia, Rusia y Ucrania continúan distanciadas en puntos esenciales: alto el fuego, control territorial, garantías de seguridad y condiciones de neutralidad de Ucrania.
Moscú insiste en conservar los territorios ocupados, la desmilitarización del país y su neutralidad frente a la OTAN, mientras que Zelensky rechaza ceder soberanía y busca garantías de seguridad que incluyan su eventual adhesión a la Unión Europea.
El alivio de sanciones económicas a Rusia y la devolución de civiles y prisioneros, incluidos niños y soldados, son otros temas críticos en las negociaciones.
Trump ha ofrecido mediar en un encuentro directo entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos “tan pronto como sea posible”, aunque los detalles concretos de los posibles acuerdos aún no se han hecho públicos.
Analistas destacan que, pese a los avances diplomáticos, persisten obstáculos importantes que podrían prolongar el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.




