La presencia de destructores y un escuadrón anfibio de la Armada de Estados Unidos en aguas cercanas a Venezuela ha comenzado a generar reacciones en el Caribe. Tras días de silencio de la mayoría de los gobiernos de la región, Trinidad y Tobago rompió filas y expresó su apoyo abierto a la operación.
Apoyo a Washington ante amenaza de Maduro
La primera ministra Kamla Persad-Bissessar declaró que su gobierno respalda el despliegue militar estadounidense contra los cárteles de la droga y advirtió que, en caso de una agresión venezolana contra Guyana, su país permitiría el uso de su territorio para respaldar a Washington.
“Si el régimen de Maduro lanza algún ataque contra el pueblo guyanés o invade el territorio guyanés y el gobierno estadounidense solicita acceso al territorio trinitario para defender al pueblo de Guyana, mi gobierno se lo concederá sin reservas”, afirmó en un comunicado oficial.
Disputa por el Esequibo y tensión regional
Venezuela y Guyana mantienen una larga disputa por la región del Esequibo, que ha intensificado la tensión en el Caribe. La administración Trump reforzó su presencia militar en la zona, lo que llevó a Maduro a anunciar la movilización de 4.5 millones de milicianos para “defender la soberanía nacional”.
Guyana ya había mostrado respaldo a EE.UU., asegurando estar dispuesta a colaborar con sus aliados bilaterales para combatir el narcotráfico y garantizar la seguridad regional.
Crisis de violencia en el Caribe
Persad-Bissessar justificó el apoyo a Washington citando el impacto del crimen organizado en su país. En 2023, Trinidad y Tobago registró 625 asesinatos, alcanzando una tasa de homicidios del 45.7%, una de las más altas del hemisferio, con más del 40% vinculados a pandillas.
“Los pequeños estados insulares como el nuestro no cuentan con recursos financieros ni militares para enfrentarse a los cárteles. Estos grupos han penetrado las altas esferas de nuestras sociedades, influyendo en política, economía y seguridad”, sostuvo la mandataria.
La violencia también ha golpeado con fuerza a Surinam, Barbados y las Islas Turcas y Caicos, que duplicaron sus tasas de homicidios en el último año, mientras Jamaica incluso ha planteado declarar a las pandillas como organizaciones terroristas.
División en CARICOM y cuestionamientos
Aunque Persad-Bissessar afirmó que EE.UU. no ha solicitado usar bases trinitarias contra Venezuela, advirtió que su gobierno no permitirá que “propaganda antiamericana” ni “rabietas” políticas interfieran en la lucha contra los cárteles.
Sin embargo, dentro del bloque regional CARICOM no existe consenso. Varios países mantienen cooperación antidrogas con Venezuela y continúan respaldando a Nicolás Maduro, lo que podría dificultar una posición común.
El despliegue estadounidense incluye tres destructores de misiles guiados —USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson— además de un escuadrón anfibio capaz de enfrentar amenazas aéreas, marítimas y terrestres. Washington ha insistido en que sus operaciones se mantienen dentro de aguas internacionales.




