El capo mexicano Ismael “Mayo” Zambada García, líder histórico del Cártel de Sinaloa, se declaró este martes culpable de los delitos que le imputan el Departamento de Justicia y la DEA en una audiencia ante el juez Bryan Cogan, en la Corte Federal de Brooklyn.
Zambada admitió haber operado durante 50 años en México con impunidad, gracias a sobornos a policías, militares y políticos, mientras traficaba más de 1,5 millones de kilogramos de cocaína, además de fentanilo, metanfetaminas y marihuana hacia Estados Unidos.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, calificó la declaración de “victoria histórica” y afirmó que El Mayo pasará el resto de su vida en prisión federal, enfrentando además una multa de 15 mil millones de dólares como compensación por los daños causados a los estadounidenses, incluyendo asesinatos de rivales y víctimas del narcotráfico.
Aunque Zambada admitió su culpabilidad, su defensa aclaró que no proporcionará nombres de funcionarios mexicanos sobornados ni cooperará como informante, decisión que podría complicarle cumplir con la multimillonaria compensación exigida por el gobierno estadounidense.
El caso pone nuevamente en evidencia el alcance y la magnitud del narcotráfico en México, así como las posibles repercusiones políticas y legales en el país por los vínculos del capo con autoridades de distintas administraciones, desde José López Portillo hasta Andrés Manuel López Obrador.




