El Ejército libanés volvió a recibir este viernes un cargamento de armas en el campo palestino de Burj al Barajneh, en las afueras de Beirut, sumándose a varios camiones entregados la víspera en el sur del país, como parte del proceso de desarme de las facciones palestinas asentadas en el Líbano.
“El proceso de entrega incluyó varios tipos de armamento, proyectiles y munición, que fueron recibidos por las unidades militares correspondientes para su inspección y posterior manejo”, informó la institución castrense libanesa en un comunicado.
La semana pasada, el Ejército ya había recibido una primera camioneta con armamento en Burj al Barajneh, a la que ayer se sumaron ocho camiones más entregados por facciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en los campos meridionales de Rashidieh, Al Bass y Burj al Shamali.
Este viernes, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, llamó al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, para agradecerle el progreso logrado en los últimos días, según informó Salam en su cuenta de X.
Por su parte, Abás aseguró que en las próximas semanas se continuarán depositando armas en otros de los doce campamentos de refugiados palestinos del país, donde reside buena parte de los 200.000 miembros de esa comunidad, controlados de facto por múltiples facciones.
La decisión de reducir la presencia armada en los campos fue tomada en mayo pasado durante una visita de Abás a Beirut y, hasta ahora, solo ha incluido arsenales vinculados a la OLP, mientras que otros grupos no se han sumado o han mostrado reservas.
El proceso se inició después de que el Consejo de Ministros del Líbano adoptara medidas para desarmar al grupo chií Hizbulá, en un esfuerzo por concentrar todo el armamento en manos de las fuerzas de seguridad estatales.




