El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, concluyó en Washington una serie de reuniones en las que confirmó el respaldo total de su Gobierno a la nueva hoja de ruta impulsada por la ONU, Caricom y la OEA para devolver la seguridad y la institucionalidad al país.
Durante un encuentro a puerta cerrada con el Grupo de Amigos de Haití en la sede de la OEA, Fils-Aimé aseguró que su administración “participará activamente” en el plan, pese a “pequeñas diferencias”, porque “es por el bien del pueblo haitiano”.
Entre las prioridades señaladas por el primer ministro figuran garantizar la libre circulación en todo el territorio, retomar el control del centro administrativo y reabrir las rutas hacia el Norte y el Sur, actualmente bajo fuerte influencia de las bandas armadas que dominan un 90 % de la capital.
El jefe de Gobierno expresó su apoyo a una transformación de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) de la ONU, que podría derivar en la creación de una Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití. También prometió reforzar la Policía Nacional Haitiana y las Fuerzas Armadas, y reiteró su compromiso con la celebración de elecciones libres, para lo cual solicitó más apoyo técnico y logístico.
Según la ONU, los homicidios en Haití aumentaron un 24 % en el primer semestre del año, con 4.026 asesinatos, mientras la violencia de las bandas ha desplazado a 1,3 millones de personas. Actualmente, la MSS —integrada por unos 1.000 efectivos y liderada por Kenia— opera en el país para respaldar a la policía, aunque con resultados limitados hasta el momento.




