La boda de Yarazetd Padrino Betancourt, hija del ministro de Defensa del régimen de Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López, ha causado gran polémica dentro y fuera de Venezuela debido al derroche millonario en un país sumido en una profunda crisis humanitaria.
El evento, previsto para el 4 de octubre, se celebrará entre Caracas y el Parque Nacional Canaima, con un costo estimado entre 300.000 y 500.000 dólares. Para la ocasión, se cerrará el exclusivo jardín botánico Topotepuy y se reservará por completo el Ara Merú Lodge, un hotel boutique en plena selva con piscina infinity, suites presidenciales y banquetes gourmet.
Los invitados contarán con vuelos chárter de la aerolínea estatal Conviasa, hospedaje en hoteles cinco estrellas y kits de bienvenida con ron premium Santa Teresa 1796. Mientras tanto, un soldado venezolano percibe un salario mensual cercano a los 10 dólares y el sueldo oficial anual de Padrino López ronda los 12.000 dólares, lo que haría imposible costear este evento con ingresos legítimos.
Sobre el ministro pesa una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo acusa de narcotráfico y de ser pieza clave del llamado “Cártel de los Soles”. Además, se le vincula con actividades ilícitas como contrabando de oro, tráfico de combustible y negocios irregulares en la estatal PDVSA.
La identidad del novio no ha sido revelada, aunque diversas fuentes señalan que podría pertenecer a otra familia vinculada a la élite política y económica chavista.
En un país donde 7 de cada 10 hogares viven en pobreza extrema, la fastuosa celebración en Canaima se percibe como un símbolo del contraste entre la vida de lujo de la cúpula gobernante y la dura realidad de la mayoría de los venezolanos.




