Centroamérica y República Dominicana atraviesan un panorama incierto, pese a que su crecimiento económico ha superado el promedio latinoamericano, según el Séptimo Informe Estado de la Región 2025, presentado este martes en Tegucigalpa por el Programa Estado de la Nación (PEN), en alianza con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y la Unión Europea.
El estudio señala que, si continúan las tendencias económicas, sociales, ambientales y políticas de la última década, es probable que se incrementen los rezagos en desarrollo humano y los conflictos internos y regionales.
Alberto Mora, coordinador de investigación, destacó que la situación no es inevitable, y que se requiere acción inmediata. El informe analiza el periodo 2018-2024, comparando el panorama actual con el de 1999, cuando la región vivió una década de estabilidad política y progreso económico y social.
Entre los hallazgos principales se indica que la región enfrenta la situación más peligrosa desde el fin de los conflictos político-militares hace 30 años, y que la integración regional, impulsada por el Protocolo de Tegucigalpa de 1991 y el SICA, está en su momento más crítico desde entonces.
El estudio también destaca la brecha económica y social entre países: Costa Rica, Panamá y República Dominicana son más dinámicos y estables, mientras que el centro-norte de la región muestra mayor rezago e inestabilidad.
Honduras se mantiene como el país con mayor nivel de pobreza, con ocho de cada diez hogares en situación de pobreza, dos de ellos en extrema. Guatemala ha reducido su pobreza al 56 % de los hogares en 2023, aunque sigue por encima del promedio regional.
El informe subraya la necesidad de liderazgo, acuerdos sociales, fortalecimiento democrático y mecanismos de seguimiento efectivos para avanzar hacia un desarrollo humano sostenible que beneficie de manera equitativa a la población de la región.




