El gobierno de Estados Unidos anunció la creación de una lista de países que, según Washington, han detenido injustamente a ciudadanos estadounidenses, con la intención de aplicar sanciones y controles de exportación a los países incluidos.
La medida, contemplada en una orden ejecutiva, busca evitar que los estadounidenses sean usados como moneda de cambio en conflictos diplomáticos. Funcionarios indicaron que China, Irán y Afganistán podrían estar bajo revisión por su “participación persistente en la diplomacia de rehenes”.
Las sanciones podrían incluir restricciones de viaje a funcionarios involucrados y prohibición de entrada de sus ciudadanos a EE. UU., similar a la política aplicada actualmente con Corea del Norte.




