El Mando Militar de Estados Unidos en África (AFRICOM) confirmó esta semana un ataque perpetrado contra sus tropas en el sur de Somalia, atribuido por el grupo yihadista Al Shabab. El incidente ocurrió el jueves en el complejo militar estadounidense ubicado en el aeropuerto de la ciudad costera de Kismayo, según informaron medios locales y comunicados de ambas partes.
Al Shabab aseguró en un comunicado difundido a través de sus canales de comunicación que la operación provocó «la destrucción de vehículos militares, el colapso de instalaciones esenciales y bajas entre el enemigo», aunque no presentó pruebas que respalden estas afirmaciones. El grupo señaló que la acción fue motivada por su solidaridad con «Palestina, donde el ocupante sionista, con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados occidentales, continúa cometiendo horribles masacres».
Por su parte, AFRICOM admitió que «fuerzas estadounidenses y africanas aliadas recibieron fuego indirecto cerca de Kismayo» y aclaró que «no se reportaron heridos ni bajas estadounidenses, ni daños a la base o a propiedades de la coalición por el momento». La entidad militar no ofreció mayores detalles sobre la magnitud o el tipo de armas utilizadas en el ataque.
El ataque se produjo un día después de que AFRICOM informara sobre la visita del general Dagvin Anderson, nuevo comandante del dispositivo, a Mogadiscio, capital de Somalia, por primera vez desde que asumió el cargo el 15 de agosto. Durante su recorrido, Anderson reafirmó la voluntad de Estados Unidos de continuar apoyando la seguridad y la estabilidad de la región.
EE.UU. mantiene un apoyo constante a las tropas somalíes en su lucha contra grupos yihadistas, ya sea contra Al Shabab —vinculado a Al Qaeda desde 2012— o contra la filial del Estado Islámico en el país. Desde agosto de 2022, cuando el presidente somalí Hassan Sheikh Mohamud declaró una «guerra total» contra los terroristas, el Ejército somalí ha intensificado sus operaciones con el respaldo de misiones de la Unión Africana y, en algunos casos, con colaboración aérea de Estados Unidos y Turquía.
Al Shabab realiza de manera recurrente atentados con el objetivo de desestabilizar al Gobierno central, respaldado por la comunidad internacional, e instaurar un Estado islámico de corte ultraconservador. Somalia, por su parte, permanece en un contexto de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, dejando al país sin un gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.




