La política francesa enfrenta un nuevo episodio de inestabilidad tras la derrota del primer ministro François Bayrou en la moción de confianza que él mismo había convocado. Con 364 votos en contra y 194 a favor, la Asamblea Nacional provocó la caída de todo su Gobierno, convirtiéndose en el cuarto Ejecutivo derrocado en poco más de año y medio.
El plan presupuestario de Bayrou para 2026, que contemplaba ajustes por casi 44.000 millones de euros para reducir la deuda y el déficit, fue ampliamente rechazado por los parlamentarios.
Tras un intenso debate, Bayrou advirtió que “se avecina una crisis en Francia”, aunque esto no impidió que la moción fuera aprobada por amplia mayoría. Se espera que haga efectiva su dimisión este martes.
El presidente Emmanuel Macron deberá decidir si disolver la Asamblea Nacional y convocar nuevas elecciones o intentar formar un quinto Gobierno, posiblemente con un socialista al frente. Boris Vallaud, líder del grupo socialista, afirmó: “Los socialistas están listos para gobernar”.
La caída de Bayrou profundiza la inestabilidad política y económica de Francia, segunda mayor economía de la Unión Europea. Además de retrasar los Presupuestos de 2026, genera desconfianza entre inversores internacionales y pone en riesgo los planes de reducción de déficit y la calificación crediticia del país.
Fuentes del Elíseo indicaron que Macron “toma nota” de la situación y que “en los próximos días” anunciará a su sucesor.




