Al menos 42 personas fueron asesinadas en la comunidad de Laboderie, primera sección del municipio de Arcahaie, tras un brutal ataque perpetrado por la coalición armada Viv Ansanm. La información fue confirmada por el funcionario local Baptiste Joseph Louis, quien detalló que los agresores regresaron al poblado luego de ser repelidos por la Policía Nacional y brigadas de autodefensa, para consumar la masacre.
Los cuerpos fueron abandonados en la zona, algunos devorados por animales, mientras que los sobrevivientes huyeron. Además del asesinato masivo, los atacantes incendiaron viviendas y bienes de los habitantes, en lo que se presume fue una represalia por la muerte del jefe de la banda “Vladimir” y otros miembros del grupo durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden el pasado 7 de septiembre.
La organización Collectif Défenseurs Plus denunció una “nueva ola de violencia mortal” y responsabilizó al Estado por la escalada de ataques contra civiles. La ONG alertó sobre el deterioro de la seguridad en varias regiones del país, especialmente en los departamentos Oeste, Artibonite y Centro, donde el control de grupos armados ha limitado el acceso a servicios básicos como salud, educación y transporte.
“La tragedia de Laboderie ilustra una violencia alimentada por la impunidad y la ausencia del Estado. Haití necesita una respuesta nacional e internacional urgente y coordinada para frenar la violencia de los grupos armados”, expresó la organización en un comunicado.
En paralelo, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, anunció que los 32 países miembros respaldaron una nueva misión de seguridad para Haití, que reemplazará a la actual cuyo mandato vence en octubre. Ramdin destacó que esta decisión refleja “la solidaridad hemisférica y el valor de la cooperación conjunta”.




