Brooke Hogan, hija de la icónica figura de la lucha libre Hulk Hogan, se pronunció tras darse a conocer que no recibirá parte de la millonaria herencia de su padre, fallecido en junio a los 71 años.
La joven de 37 años afirmó que la decisión no la sorprendió y que la respalda plenamente. Según declaró a TMZ, pidió ser retirada del testamento en 2023 para “proteger su corazón”, y destacó que siempre ha sido independiente: “Mi papá sabe que soy una trabajadora incansable y que he sobrevivido sin su dinero durante mucho, mucho tiempo”.
Brooke aclaró que su relación con Hulk Hogan estuvo marcada por “desacuerdos respetuosos” y nunca por una ruptura total. A través de sus redes sociales, expresó que lo que realmente quería de su padre era amor, honestidad y una conexión profunda, recuerdos que asegura conservará para siempre.
El testamento de Hulk Hogan designó como único heredero a Nick Hogan, hermano menor de Brooke, quien recibirá aproximadamente cinco millones de dólares en bienes personales, derechos de publicidad y criptomonedas. Las propiedades inmobiliarias del luchador, valuadas en más de 11 millones de dólares, no fueron incluidas en el inventario público y podrían estar protegidas mediante fideicomisos o sociedades.
Nick Hogan ha asumido un papel activo en la protección de la imagen de su padre tras su fallecimiento. Además, compartió en redes sociales emotivos mensajes recordando a Hulk Hogan como “el padre más amable, cariñoso y maravilloso que cualquiera podría pedir”, y destacó su rol como mentor y mejor amigo.
Brooke Hogan, por su parte, continúa con su carrera en diseño de interiores y disfruta de su familia junto a su esposo, el exjugador profesional de hockey Steven Oleksy, con quien tiene gemelos nacidos en enero de 2025.




