La última etapa de la Vuelta a España 2025 fue suspendida este domingo tras intensas protestas propalestinas en Madrid que bloquearon el recorrido y pusieron en riesgo la seguridad de ciclistas, personal y espectadores. La organización declaró al danés Jonas Vingegaard ganador y canceló la ceremonia de podio.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, reprochó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por “animar a los manifestantes” antes de la cancelación de la carrera, calificando el hecho como una “vergüenza para España”. Saar afirmó que los mensajes del Ejecutivo español alentaron a la “turba propalestina” a irrumpir en el recorrido.
Los manifestantes protestaban por la participación del equipo Israel-Premier Tech y la ofensiva militar israelí en Gaza. La intervención policial fue necesaria para garantizar la seguridad de los ciclistas y espectadores.
El incidente generó fuertes reacciones políticas en España: la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó los disturbios como “kale borroka alentada por Pedro Sánchez y sus ministros”, mientras que líderes del Partido Popular y Vox responsabilizaron al Gobierno de permitir la interrupción del evento.




