La llegada del presidente Donald Trump a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estuvo marcada por inesperados percances técnicos.
Al subir por una de las escaleras mecánicas del edificio, el aparato se detuvo momentáneamente, sorprendiendo a los asistentes. Poco después, durante su intervención en el podio, el teleprompter dejó de funcionar justo cuando Trump comenzaba a hablar.
Aunque los inconvenientes no impidieron que el expresidente cumpliera con su agenda, los fallos llamaron la atención por su coincidencia en momentos clave de su llegada y discurso.




