Investigadores de la provincia de Zhejiang, China, desarrollaron un pegamento óseo llamado «Bone 02», capaz de unir fragmentos de hueso en tan solo tres minutos, incluso en presencia de abundante sangre.
Inspirado en la capacidad adhesiva de las ostras, el producto se absorbe naturalmente en el cuerpo, eliminando la necesidad de cirugía para su extracción.
Según el informe del Global Times, el pegamento ha sido probado en más de 150 pacientes, mostrando resultados positivos de seguridad y eficacia.
Los huesos tratados alcanzaron una fuerza de adhesión de más de 180 kg, resistencia al corte de 0,5 MPa y compresión de 10 MPa, lo que sugiere que podría reemplazar implantes metálicos y reducir riesgos de infección.
Los científicos destacaron que, a diferencia de los cementos óseos actuales, que no poseen propiedades adhesivas, «Bone 02» combina rapidez, biocompatibilidad y fuerte adhesión, representando un avance significativo en la reparación de fracturas.




