Gran revuelo ha generado en el municipio de Sosúa la decisión del Concejo de Regidores de retirar la estatua submarina de la diosa taína Atabey, instalada como parte de un proyecto de restauración ecológica y atractivo turístico en la bahía local. La medida fue aprobada de forma unánime por cinco regidores, tras solicitudes de líderes religiosos que alegan que la figura representa “idolatría a dioses falsos”.
La propuesta fue presentada por el regidor Francisco Martínez (Cholo), motivada por cartas del sacerdote Jhonny Espinal Castillo y el pastor Severo Cordero Capellán. Según Martínez, el retiro busca “preservar la fe y las buenas costumbres” de la comunidad cristiana de Sosúa.
La sesión se celebró el pasado martes sin consulta pública ni análisis técnico, lo que ha desatado fuertes críticas de ciudadanos, ambientalistas y defensores del patrimonio cultural, quienes acusan a los ediles de actuar con “fanatismo religioso” y desconocer el valor histórico y ecológico de la escultura.
La estatua de Atabey, de 16 pies de altura, fue colocada en 2020 por la Fundación Maguá y Global Coralition como hábitat para la regeneración de corales en una zona erosionada. El proyecto también fue respaldado por el Centro de Innovación Atabey, que promueve el desarrollo sostenible y la economía verde.
Atabey, figura central de la mitología taína, representa la fertilidad, la tierra y las aguas. Su presencia en la bahía ha sido celebrada como símbolo de identidad ancestral y herramienta de conservación marina.
El pastor Hipólito Chalas, presidente de la Confraternidad de Pastores de Sosúa, defendió el retiro alegando que la imagen promueve el politeísmo, contrario a la fe monoteísta predominante en la localidad. Citó pasajes bíblicos como Deuteronomio 5:8 e Isaías 44:9-20 para justificar la medida.
Sin embargo, voces comunitarias insisten en que la República Dominicana garantiza constitucionalmente la libertad de culto, y que la escultura no representa una práctica religiosa sino un homenaje cultural y ambiental.




