En un primer contacto por videoconferencia este lunes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una conversación «amistosa» con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante el encuentro virtual de aproximadamente 30 minutos, Lula solicitó una revisión de las sanciones arancelarias que Estados Unidos aplica desde agosto pasado a productos brasileños.
La Presidencia brasileña informó que ambos líderes recordaron la buena química que surgió entre ellos durante su encuentro en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. La conversación se centró principalmente en los aranceles del 50 % impuestos por Estados Unidos a una amplia gama de productos brasileños, una medida tomada por la administración Trump como represalia luego de la condena a 27 años de prisión al expresidente Jair Bolsonaro, aliado cercano de Trump en América Latina.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, quien había anticipado el diálogo, explicó que Lula está dispuesto a negociar exclusivamente sobre las cuestiones arancelarias, descartando discusiones sobre la soberanía brasileña o las decisiones de su Poder Judicial. Vieira señaló que en los últimos 15 años la balanza comercial bilateral ha favorecido mayormente a Estados Unidos y defendió que «las razones expresamente políticas relacionadas a procesos judiciales en la Corte Suprema no tienen cabida en una negociación entre Estados soberanos».
Este primer contacto formal entre Lula y Trump se gestó tras un encuentro fortuito en la ONU, y ha sido valorado por ambas partes como una oportunidad para mejorar las relaciones comerciales y diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos.




