Un total de 150 militares guatemaltecos, entre ellos 19 mujeres, reciben entrenamiento para integrarse en enero a la Misión Multinacional de Seguridad (MMAS) de la ONU en Haití, país afectado por una grave crisis de violencia e inseguridad.
El contingente, compuesto por jóvenes de entre 18 y 22 años, será desplegado como relevo en tareas de protección al cuartel general de la ONU en Puerto Príncipe, así como en labores de resguardo a personalidades y población civil.
La preparación incluye ejercicios de combate cuerpo a cuerpo y control de manifestaciones, según explicó el coronel Luis Alfredo Sáenz, comandante del grupo, desde el cuartel Mariscal Zavala, en la periferia norte de la capital guatemalteca.
“Seremos embajadores con uniforme, guardianes de la paz y soldados de la esperanza para el pueblo haitiano”, expresó Sáenz.
Contexto de la misión
El 30 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución —presentada por Estados Unidos y Panamá— que transforma la MMAS en una fuerza ampliada para enfrentar a las pandillas que controlan gran parte del territorio haitiano. La misión es liderada por Kenia.
Aunque la ONU no ha solicitado oficialmente un aumento del contingente guatemalteco, el coronel Sáenz afirmó que el país está dispuesto a responder si se requiere.
Guatemala participa en operaciones de seguridad en Haití desde 1994. Este será el segundo grupo que se integra a la MMAS, creada en 2023 para reforzar las acciones policiales en un contexto de colapso institucional. A principios de 2024, la presión de las bandas armadas obligó a dimitir al entonces primer ministro Ariel Henry.
Con apenas un millar de efectivos desplegados —muy por debajo de los 2,500 previstos— y limitaciones de financiamiento y equipamiento, la MMAS ha tenido resultados limitados en el terreno.
Sáenz indicó que, por el momento, Guatemala no tiene previsto entrenar a fuerzas haitianas, como han ofrecido Panamá y Chile, y que el enfoque está en el despliegue operativo para apoyar la estabilización del país.




