Irán anunció la suspensión del acuerdo de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), firmado el 9 de agosto en El Cairo, en respuesta al restablecimiento de las sanciones de la ONU impulsadas por Francia, Alemania y el Reino Unido el pasado 28 de septiembre.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, informó que el “acuerdo de El Cairo” ha perdido su validez práctica ante las nuevas medidas punitivas, que reactivan seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU adoptadas entre 2006 y 2010. Estas prohíben a Irán el enriquecimiento de uranio y las actividades balísticas, además de imponer un embargo de armas, congelación de activos y restricciones financieras.
Araqchí aclaró que, aunque el acuerdo queda suspendido, las relaciones con el OIEA no se han roto completamente, ya que Teherán continuará cooperando en aspectos técnicos que considera beneficiosos, como el funcionamiento de la planta nuclear de Bushehr y el reactor de investigación de Teherán.
El canciller subrayó que el pacto podría reactivarse si se presentan “propuestas justas” que garanticen el derecho de Irán a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, una línea roja para el gobierno iraní.
El acuerdo de El Cairo había sido firmado tras la guerra de los 12 días con Israel, con el objetivo de restablecer la cooperación con la agencia nuclear de la ONU y establecer un marco para inspeccionar las instalaciones afectadas durante el conflicto. Sin embargo, el retorno de las sanciones ha vuelto a tensar las relaciones entre Teherán y la comunidad internacional.




