El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido con una ovación de pie de más de tres minutos este lunes en la Knesset, en un día que marca el final de la guerra en Gaza y la liberación de los últimos 20 rehenes israelíes sobrevivientes.
La visita se produjo tras 738 días de cautiverio de los rehenes y coincidió con la entrada en vigor del alto el fuego negociado por el mandatario estadounidense.
En su discurso, Trump declaró que “hoy los cielos están en calma, las armas callan y el sol sale sobre una tierra santa que por fin está en paz”. Añadió que este momento representa “el final de una era de terror y el comienzo de una era de fe, esperanza y armonía duradera”, calificándolo como “el amanecer histórico de un nuevo Medio Oriente”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó a Trump como “el mayor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca” y destacó su papel en el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y en los Acuerdos de Abraham. Por su parte, el líder opositor Yair Lapid agradeció al mandatario por “salvar vidas y almas” al lograr la liberación de los rehenes y detener el conflicto.
El presidente estadounidense llegó a Israel en la mañana, fue recibido por el presidente Isaac Herzog y Netanyahu, y sostuvo reuniones privadas con familias de los liberados. Luego de su intervención en el parlamento, viajó a Sharm el-Sheikh, Egipto, para copresidir una cumbre internacional junto al presidente Abdel Fattah al-Sisi, donde se prevé formalizar el acuerdo que pone fin a la guerra y traza la hoja de ruta hacia una nueva etapa de estabilidad en Medio Oriente.




