Funcionarios del Gobierno de Estados Unidos afirmaron este miércoles que no consideran que Hamás haya incumplido el acuerdo de alto el fuego impulsado por el presidente Donald Trump, pese a la demora en la entrega de los restos de exrehenes retenidos en Gaza.
En lugar de aplicar sanciones, la Administración Trump colabora con mediadores internacionales para brindar apoyo logístico e inteligencia que facilite la localización de los cuerpos aún desaparecidos, muchos de ellos posiblemente sepultados entre los escombros dejados por el conflicto en la Franja de Gaza durante los últimos dos años.
Las declaraciones se ofrecieron en una llamada informativa de la Casa Blanca con periodistas, en la que participaron dos funcionarios bajo condición de anonimato. Según explicaron, Hamás ha transmitido garantías, a través de intermediarios, de que hará todo lo posible por recuperar y entregar los restos, en cumplimiento de sus compromisos internacionales.
El Gobierno estadounidense mantiene un seguimiento cercano del proceso, destacando la importancia de la cooperación humanitaria para asegurar la entrega de los cuerpos y la transparencia en el cumplimiento del acuerdo.
Diversos países, entre ellos Turquía, han ofrecido enviar equipos especializados en recuperación de cadáveres, con experiencia en escenarios de desastres. Estados Unidos, por su parte, evalúa ofrecer recompensas económicas por información que permita localizar más restos.
Uno de los funcionarios reconoció que el plazo de 72 horas estipulado en el acuerdo para recuperar todos los cuerpos era difícil de cumplir dadas las condiciones en Gaza. En paralelo, el presidente Trump declaró desde el Despacho Oval que no considera necesaria una intervención militar para garantizar el cumplimiento del desarme por parte de Hamás, otro de los puntos acordados la semana pasada.




